La mujer de la polis

La mujer de la polis

Rafael Paternain1

La figura de Constanza Moreira nos traslada hacia una política afirmativa y transformadora. Esta mujer de la polis propone el “reencantamiento” (algo que muchos intentan y no logran) a través de la palabra, la agudeza intelectual y el diálogo horizontal. Como mujer de la polis sabe que la práctica política debe alentar la hospitalidad y no el control o la aquiescencia.

Constanza circula, elabora sobre los más variados asuntos y se deja influir por el peso del mejor argumento. En la política actual, Constanza es el mejor ejemplo de una acción pedagógica, bien lejos de la recurrente demagogia o la impronta pastoral. Es la sencillez con profundidad. Y no la entiende quien no quiere (muchos se empeñan en no querer entenderla).

Sin embargo, muchos analistas políticos no logran ir más allá: sólo atinan a decir que la candidatura de Constanza Moreira constituye una interpelación directa a Tabaré Vázquez y una manera de canalizar el descontento de miles de frenteamplistas. Aquellos que hurgan un poco más, advierten una línea de representación basada en una agenda de derechos, en la cual sobresalen los asuntos de género y las deudas en materia de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Por su parte, los más recalcitrantes, aunque con pretensiones de analistas, observan un nuevo agrupamiento en torno a viejas consigas, vale decir, un conjunto de marxistas trasnochados que sólo saben regodearse en su dogmatismo.

Afortunadamente, otros actores sociales, políticos e intelectuales sitúan esta candidatura como una oportunidad para romper con la inercia conservadora y dar forma a múltiples disidencias.2 Hay algo de eso, ya sea por la insatisfacción con muchos resultados de la gestión de gobierno, por las discrepancias con prácticas y enfoques predominantes, por la persistencia de reflejos críticos propios de la identidad de izquierda, como por un realismo básico que sostiene la necesidad de nuevos dirigentes ante los actuales liderazgos declinantes.3

Sea lo que fuere, no deberíamos centrar todo el peso del análisis en motivos de descontento o disidencia. Constanza encarna tres rasgos esenciales para una identidad de izquierda. El primero de ellos hace de la política una actividad colectiva para renovar las premisas que sostienen un “mundo en común”. La pluralidad y el igualitarismo son esas premisas por las cuales la izquierda debe librar sus batallas.4 El segundo rasgo asume a los distintos tipos de desigualdad como un parámetro de interpretación de la realidad. Sin referencias sólidas y actualizadas sobre las desigualdades socioeconómicas, de género, generacionales, raciales y territoriales no hay futuro para un proyecto de izquierda. Por fin, de a poco va despuntando una idea fundamental: el anhelo de felicidad individual sólo puede ser viable sobre una plataforma de felicidad y bienestar colectivas, razón por la cual la lógica cultural de mercado –que hoy modela a su antojo la subjetividad individual- debe ser interpelada desde las propias premisas de la polis.

El Uruguay necesita imaginar un nuevo futuro. Una democracia de calidad, con cercanía y derechos realizados, se consolidará cuando la igualdad de oportunidades se ensanche al mismo tiempo que la igualdad de posiciones. Este es el objetivo estratégico que Constanza pone en palabras y que nos obliga a revisar los lugares comunes del discurso progresista.

La candidatura de Constanza no es un capricho, y cada afirmación no debería leerse como un gesto negativo hacia compañeros y sectores. Si fuera sólo eso, no valdría la pena semejante esfuerzo en condiciones tan desiguales. Tampoco estamos dispuestos a aceptar las etiquetas fáciles: ni irresponsables, ni inexperientes ni dogmáticos. Somos un movimiento en gestación que quiere confrontarse con los núcleos centrales de una visión de izquierda.

El calendario electoral nos ofrece una buena excusa para visibilizar y reafirmar un proyecto mayor de un auténtico mundo en común. Constanza es esa mujer de la polis que nos enseña que mucho más importante que acumular poder es construir autoridad.

1 Sociólogo, integrante de Alternativa Frenteamplista, movimiento de independientes que apoya la candidatura de Constanza Moreira.

2 Recomiendo la columna de Juan Grompone aparecida en el semanario Voces el 13/03/2014 http://www.voces.com.uy/articulos-1/disidentesdelfa%C2%A1uniosporjuangrompone.

3 Remito ahora a la columna de Gabriel Delacoste “El futuro de la izquierda” http://ladiaria.com.uy/articulo/2014/3/el-futuro-de-la-izquierda/ (La Diaria, 7/03 /2014).
4 Estas ideas han sido desarrolladas por Amparo Menéndez Carrión en diversos trabajos (ver, por ejemplo, un reportaje aparecido en el Semanario Voces, 24/5/2012, Nº 342 “Amparo Menéndez-Carrión, politóloga “En 1985 lo que se restaura es una poliarquía, una democracia liberal” “http://www.voces.com.uy/entrevistas-1/amparomenendez-carrionpolitologaen1985loqueserestauraesunapoliarquiaunademocracialiberal%E2%80%9D), que anticipan un monumental estudio sobre Uruguay que se conocerá en breve.
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